El poder del tabaco, planta sagrada


El poder del tabaco, planta sagrada

Llevo tiempo queriendo escribir unas líneas respecto al poder de la planta del tabaco, una planta que ha sido mal utilizada por el mundo occidental y que actualmente se encuentra totalmente desacreditada. Parece ser que el origen del tabaco se remonta a las antiguas civilizaciones, sobretodo a culturas americanas, que la utilizaban para sus ritos y ceremonias, y que los occidentales las incorporaron a sus hábitos pero perdiendo la característica de la planta, su sacralidad, lo que la hacía perniciosa y adictiva.

“Cuando los nativos americanos introdujeron el tabaco a los inmigrantes europeos, deliberadamente dejaron fuera la salvia y otros ingrdientes cruciales para alterar la conciencia. Por una parte, lo hicieron debido al principio espiritual de no dar a conocer sustancias alteradoras de la conciencia a los no despiertos espiritualmente. Los nativos americanos vieron rápidamente que, aunque los europeos habían superado la pobreza y eran técnicamente adultos, sufrían de un curioso y más bien trágico retardo espiritual. Los europeos no tenían visiones, no se podían comunicar con los espíritus de sus ancestros, y no sentían la divinidad de los cuatro elementos. No sólo carecían de estas habilidades perceptivas, de las cuales ocasionalmente algunos nativos americanos carecían, sino que además ridiculizaban arrogantemente a quienes podían percibir tales cosas. Claramente los europeos no estaban listos para los rituales en los que se fumaban estas plantas […]

Una razón adicional de por qué los nativos americanos dieron a los europeos el tabaco sin las otras plantas era una especie de estrategia bioquímica de guerra, esperando debilitar a estos poderosos enemigos borrando partes de sus conciencias, para que no pudieran abrir la puerta a otras dimensiones a fin de conseguír claridad para resolver problemas. Muchos han señalado cómo los europeos indujeron a los nativos americanos a volverse adictos al alcohol, pero pocos han remarcado la forma más sutil pero más poderosa en que los nativos americanos hicieron adictos a sus captores. La adicción y la esclavitid son eventos gemelos en la historia, y difícilmente se encuentra uno sin el otro. El intercambio de vicios entre opresores y oprimidos es una constante.”(1)

Plantas de Tabaco

Efectivamente, como he podido comprobar en el viaje que hice recientemente al Amazonas y a la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia, con los Arahuacos y los Huitotos, respectivamente, el tabaco no se toma solo, y no sólo se fuma, también se toma. En el caso de los Huitotos en la amazonía lo que hacen es cocer la planta del tabaco y añadirle sal mineral. El resultado final es una pasta negra, llamada ambil, que la utilizan para tomarla en sus sesiones de mambeo junto con la hoja de coca, que se toma en polvo (se muele y se mezcla con ceniza de hojas secas). Recuerdo la primera vez que tomé el tabaco, noté como mi cuerpo se elevaba a los pocos segundos de tomarlo, era como si te estuvieras fumando un puro en pocos segundos y eso que sólo había tomado una cuarta parte de una cucharilla de café. Posteriormente me dieron una cucharadita de hoja de coca en polvo, que debes mantener a un lado de boca durante varios minutos, hasta que finamente se acaba disolviendo poco a poco. La sensación inicial es un poco extraña dado que tienes la boca llena y no estamos acostumbrados a permanecer así mucho tiempo ni a hablar. Recuerdo como Don Marceliano hablaba de esta forma y cómo al principio a penas le entendía nada de lo que decía. Recuerdo cómo me explicaba la importancia que tiene el mambeo en sus vidas, hasta tal punto que me decía que ellos podrían vivir sin comida pero no sin su hoja de coca y su tabaquito. Es difícil para el mundo occidental comprender la importancia que para ellos tienen estos elementos, debido al desprestigio tan grande que ambos tienen para el hombre occidental. Don Marceliano que contaba multitud de historias relacionadas con el tabaco, que lo asociaba con una mujer, una mujer que tenía dos caras, por así decirlo, una buena y una mala, dependiendo de tu intención y tu atención, la mujer te lleva para un lado de luz o para un lado de sombra, por lo que hay que estar muy consciente cuando se toma/fuma tabaco. Es por eso que en el mundo occidental hace tanto daño el tabaco, la gente lo fuma cuando tiene estrés, cuando está agobiada, y para nada se da cuenta que está tomando una planta sagrada, si añadimos a ésto que se le han añadido tanto al tabaco como al papel multitud de sustancias tóxicas, que perjudican aún más la salud, pues el resultado puede ser pernicioso para la salud. La hoja de coca te conecta con el universo, con el espíritu, con el inconsciente colectivo, con la unidad, …, y el tabaco da la claridad de pensamiento y la palabra. Es tal el poder de unir ambos elementos en el mambeo, que literalmente permite crear la realidad futura, como ellos me dijeron en otras palabras. Nosotros nos reuníamos a mambear cuando estaba anocheciendo, alrededor de las 18:00 horas, después de tener una cena muy sobria, y después entendería por qué debía ser sobría ya que si comes mucho te pueden entrar mareos y dolores de estómago, y debes esperar más tiempo antes de mambear para hacer la digestión.

Planta de Coca

Por cierto, antes de proseguir, los que tengáis la palabra “coca” en la lista de palabras malditas, recordaros que no tiene nada que ver con la “cocaína” y me remito al siguiente ejemplo: El decirle a alguien que toma hoja de coca que está tomando una droga es lo mismo que decirle a alguien que toma uvas que está tomando una bebida alcohólica. El que la cocaína salga de la hoja de coca, no significa que sea una droga, de hecho no lo es, al igual que el zumo de uvas no es una bebida alcohólica, a pesar de que el vino salga de las uvas. Aclarada la cuestión, como digo, mambeábamos todos los días desde las 18:00 hasta media noche, y el objetivo era tratar en grupo cualquier tipo de tema que estuviera pendiente, cómo resolver conflictos, o como solía ser nuestro caso, hablar de la situación actual y lo que decían las tradiciones huitotas al respecto. Normalmente era Marceliano quien más hablaba, pero todo el mundo participaba dando su punto de vista sobre alguna cuestión o sacando un nuevo tema. Quiero resaltar cómo se agudizaba la atención y se potenciaba la claridad de pensamiento, es decir, cuando alguien hablaba la atención era total hacia esa persona, y cuando te tocaba hablar había una gran claridad para expresar con la palabra tus ideas.

Este tema daría para largo, y posiblemente vaya hablando de todo lo que afloró en el mambeo con Don Marceliano en las siguientes entradas, pero lo que quería resaltar en esta entrada es la importancia que tiene para ellos el tabaco, una planta que como digo es sagrada y que tiene espíritu. Desde que volví de la visita a estos lugares sagrados fumo de vez en cuando “tabaquito”, como ellos lo llaman, intento elejir el más puro y lo hago con papel de liar también lo más puro posible, sin boquilla. Cuando estoy enrollando el cigarrillo hablo con la planta , le doy las gracias y le pido que me alinie o me conecte con el lado de luz, y durante todo el tiempo que dura el cigarrillo estoy totalmente presente en ese momento, no dejandome llevar por los pensamientos. Es como una especie de ritual, de ceremonia.

Algo muy curioso que podía ver en las televisiones de Colombia eran anuncios promocionando las vacunaciones, que eran gratis, e inmediatamente otro anuncio condenando el tabaco. Qué curioso que hayamos llegado a un momento en que introducir en el organismo con jeringuilla derivados del petróleo e incluso mercurio se promocione, y se condene con peligro de muerte el uso de plantas que son sagradas por muchas culturas ancestrales. Realmente da que pensar.

Un abrazo.

Mr. D

 

Fuente original del texto:

http://mrdmister.com/2012/10/10/el-poder-del-tabaco-planta-sagrada/

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