Medicina tradicional amazónica. La tradición de los curanderos tabaqueros 1


 

Medicina tradicional amazónica

La tradición de los curanderos tabaqueros

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La búsqueda espiritual a través de los procesos iniciáticos que posibilitan las culturas tradicionales como respuesta a la gran crisis existencial y espiritual de nuestra sociedad contemporánea, señala que existen formas y medios establecidos tradicionalmente y que si aún perdura de manera milenaria es porque hay reglas que cumplir y seguir para poder ser beneficiados de la bondad de Dios, que en este caso se manifiesta a través de las plantas. Para los curanderos tabaqueros el arte de curar es un don que viene de Dios a través de los espíritus de las plantas; quizás se pueda pensar o concluir que el arte de curar es una manifestación de lo intrínseco, de lo inconsciente de la persona y que no es producto de una decisión racional, premeditada. Lo normal es que el don o la llamada se manifiestan en el preciso momento en el que la persona mismos se están curando de alguna enfermedad. Es decir primero eran pacientes, y acudieron al curandero para ser tratados de algún mal físico o espiritual que les aquejaba.

La alta eficacia de los procedimientos terapéuticos de la medicina natural está generando actualmente mucho interés en el mundo occidental. Se intenta reducir la eficacia de estos procedimientos, por un lado a las propiedades bioquímicas de las plantas y de otro, al empleo de técnicas sugestivas por parte de los curanderos; por ello los occidentales se esfuerzan en aprender estas “técnicas” sin poner atención al proceso iniciático riguroso que exige el aprendizaje y la práctica de la medicina tradicional.

La dieta es la principal manera de sanarse y de aprender; en ésta se toman plantas medicinales/maestras en condiciones rigurosas y especiales; durante este tiempo y a través de sueños o visiones, aprenderán maneras de curar y al mismo tiempo se curarán ellos mismos.

A través del proceso de curación y aprendizaje la persona irá descubriendo su arte, su método, su especialidad. En este proceso estará acompañado de su maestro o guía. No es habitual tomar plantas maestras sin un guía/maestro que nos ayude a reencontrar nuestro camino. La razón es simple, y es que la persona que está bajo tratamiento necesita frecuentemente ser guiada y apoyada en lo que se manifiesta durante el proceso. Hay personas que se pueden perder por el camino, y la misión del maestro es volver a reconducir al aprendiz/persona que se esta sanándo. Cuando el proceso de sanación esté avanzado el mismo maestro invita a seguir tomando las plantas maestras, esta vez no tanto con el objetivo de curar, sino con el de iniciar el proceso de enseñanza y aprendizaje, profundizando en lo intrínseco, en lo inconsciente, en uno mismo.

Sanarse y Aprender

Hay muchas maneras de aprender más allá de la forma verbal, siendo la que predomina en el mundo occidental actualmente. El proceso de enseñanza y sanación de la medicina tradicional amazónica es no verbal, es una experiencia personal vivencial, en el que la persona irá sanándose y aprendiendo. De esta forma, los fines de la dieta de plantas son sanar y al mismo tiempo ir aprendiendo. La dieta de plantas es la puerta de entrada, la vía de acceso al mundo de la medicina natural, donde se aprenden las propiedades curativas de las plantas, y uno sana los condicionamientos socioculturales que ha aprendido durante la vida y que son las barreras que velan lo intangible, barreras que nos previenen de estar en contacto con la esencia propia y con la esencia del mundo que tenemos a nuestro alrededor. También en el proceso de la dieta se adquiere fuerza interna y se llevan a cabo muchos aprendizajes sobre cómo curar, como curarse y como funciona el mundo espiritual.

La practica de la dieta dentro de la medicina tradicional amazónica consiste en retirarse por un determinado periodo de tiempo en un lugar solitario, en el cual se ingerirá la planta o plantas maestras en condiciones rigurosas y austeras. La comida es reducida a alimentación especial que sea acorde a la planta que se está dietando, también se excluirán sal, azúcar y condimentos. El contacto será sólo con el maestro, evitando el contacto con otros, ya que la ausencia de sal más el hecho de estar tomando la planta hacen que la persona esté muy sensible. El tiempo de duración de la dieta es indicado por el curandero y depende también de la condición en la que está la persona; la duración puede ser de 3,7,14,21 días, o incluso más.

La dieta como fin de proceso de aprendizaje tiene las mismas condiciones ya señaladas, sólo que la planta elegida tendrá como objetivo buscar dar al aprendiz más sensibilidad, intuición, defensas para su cuerpo, enseñar a limpiarse, purgarse y aprender los canticos ritualisticos llamados ícaros. En la dieta el aprendizaje viene principalmente a través de los sueños. El que dieta entrará en contacto con el espíritu de la planta y recibirá sus enseñanzas.

Debido a la gran sensibilidad de la persona durante la dieta, podrá ser capaz de contactar en sus sueños con los espíritus de otras plantas de las cuales también aprenderá su función y cómo utilizarlas. Dependiendo de la sensibilidad desarrollada por la persona podrá aprender otras habilidades como leer la energía de otros: técnica a través de la cual se puede saber qué tipo de enfermedad se tiene y si corresponde a una enfermedad común o inducida por un daño o mal de otras personas.

Específicamente con la planta del tabaco, en la tradición de los curanderos tabaqueros el proceso se inicia cuando la persona es invitada por el maestro, a tomar tabaco o bien ha ido para curarse y quiere profundizar en el mundo de las plantas. La preparación de la planta del tabaco es líquida. Las tomas de tabaco se realizan por la noche, a oscuras, en las que después de haber ingerido el brebaje, el maestro canta sus ícaros, cantos que guían los efectos de la planta del tabaco. La persona entrará en un proceso de mareación en el que seguirá trabajando y metabolizando aspectos personales para ir limpiándose y curándose. En ocasiones, durante las tomas nocturnas de la planta del tabaco, el maestro icarea a la persona, le sopla y le hace tratamientos individuales; de esta forma el maestro ayuda en la limpieza del cuerpo de la persona y dirige su energía. Prepara su cuerpo y mente para lo que tendrá que afrontar en el futuro cuando empiece a curarse. Le puede soplar con el humo de tabaco en diversos puntos energéticos (corona, espalda, pecho, manos)…

Transcurridos los días de retiro llega el llamado “corte de la dieta”. Para finalizar la dieta se ingiere un alimento especial que lleva sal. Posteriormente al corte de la dieta, el maestro/guía dará algunas indicaciones que deben seguirse de forma rigurosa para que la dieta tenga éxito; estas son la duración de la “pos-dieta”, la abstinencia sexual y de alcohol durante este tiempo, y de ciertas carnes como la de cerdo, así como no tomar nada helado o muy frío, y no ingerir nada picante. Cumplido este tiempo de pos-dieta y respetadas las abstinencias indicadas, la persona puede volver a su vida cotidiana.

La dieta es el procedimiento más poderoso e importante durante el proceso de sanación y aprendizaje. El proceso de aprendizaje nunca termina, todo alumno y maestro con el tiempo necesita purgarse, limpiarse con plantas depurativas y hacer dietas para aprender más y reforzar su energía.


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